Citaré estas frases que me parecieron cruciales para poder entender que es muy fácil juzgar pero es muy difícil realmente poder entender las distintas versiones como es el caso de un traidor y un traicionado, pues, el traicionado también tiene culpas así como el traicionero, porque muchas veces no nos hacemos cargo ni responsables de nuestros pensamientos, deseos, silencios y temas que ocurren a nivel muy intimo y personal. naturalmente estas situaciones se nos dan y naturalmente se tiende a juzgar con facilidad, pero nadie apela a la real empatia y comprensión y creo que eso nos puede servir en la actualidad, para enfrentar la vida desde la tercera fila, observando pero no muy cerca ni muy lejos, solamente observar y no criticar ni hacer juicios de valor en primera instancia, nos puede ayudar a conocer y reconocer tanto uno mismo como a los demás. El hombre tiende generalmente a buscar culpables y no responsables ni a hacerse responsable de esos pensamientos o deseos o sentimientos ocultos, es por eso que por mas fácil que suene hay que aprender a reconocerse y luego a reconocer a los demás, a ser empaticos y comprensivos para ser justos, es difícil por eso hay que partir por uno mismo.
Maitreya: Y recordad que el responsable de la traición es también el
traicionado. Cuántos crímenes hemos cometido en nuestras mentes, cuántas
mentiras se ocultan en nuestros silencios, cuántas veces hemos aparentado lo no
cierto, cuánto odio hemos sentido en nuestros días sin confesarlo. Y una
sonrisa, si acaso, ha servido de velo y de recompensa al lado oscuro del
corazón. Un juez de entre todos habló a Almustafá y Maitreya: Juzgar es
difícil, de tal manera que jamás un veredicto es cierto y menos se hace
justo....
Maitreya: Sin embargo, a cada instante juzgamos a todos los actores de
la vida de diversos modos. Y de cierto os digo que sobre un mismo caso
fallaremos de maneras diferentes, según nuestros estados de ánimo, nuestras
edades y convenir. Porque de cierto todos sabemos que no es el mismo el niño,
el joven y el adulto que ha vivido en nuestro interior alguna vez... Más por
acaso tened presente: que lo necesario siempre es culpable de su falta, para
poder vivir.